¿Por qué mi mente me traiciona?
¿Cómo puedo lidiar con este pensamiento?

Primero que todo, el síndrome del impostor es aquella molestia en nuestra conciencia sobre una sensación persistente de no ser lo suficiente para una profesión, no ser talentoso o sentirnos competentes dentro de nuestra profesión, centrándose en el “¿qué dirán los demás?”, “me van a juzgar y se burlarán de mí”.
¿Por qué nos frustramos con nosotros mismos?

Dentro del diseño gráfico, sobre todo durante la formación académica es más común encontrar alumnos que a pesar de presentar un buen nivel, psicológicamente se ven perjudicados al no sentirse merecedores del mérito tras un proyecto realizado de forma exitosa.
La baja autoestima es un factor que puedo considerar detonante, porque el pensamiento de no reconocer las habilidades que tiene el estudiante durante la carrera, a pesar de que los proyectos se concluyen y reciben comentarios positivos, la persona suele subestimarse, concluyendo que sólo se trató de suerte y no de reconocer las habilidades que usó para la realización del proyecto. Así es como el síndrome del impostor se hace presente.
Generando una visión negativa y siempre encontrando un "pero" en todo el proceso, dudando de sus capacidades y denigrando el mérito que se obtiene. Hasta el punto de concluir rápidamente con un: "voy a reprobar". Otro factor detonante es la comparación de tu trabajo con el de tus compañeros, lo que sumado a la baja autoestima y las dudas de tus capacidades solo te hace creer que tu trabajo es inferior al de los demás compañeros, cuando no es así.
¿Por qué nos frustramos con nosotros mismos?
Perfeccionista. En el diseño, cualquier detalle importa, y hasta puede que los profesores te inculquen el perfeccionismo aunque sea sin una mala intención. Genera que los objetivos sean demasiado ambiciosos, genera una obsesión por encontrar la definición de “perfecto” en el proyecto y al mismo tiempo solo queda ese sabor de insatisfacción continua por el pensamiento constante de que algo hace falta y no termina de convencer para la persona.
Pensemos en un escenario donde un estudiante entrega un proyecto escolar, pero dejó pasar algunos detalles que terminan afectando la calidad en su calificación, y un profesor llega diciendo: “en el mundo profesional, esos errores no te van a costar una calificación, te van a costar dinero”.

Aunque esto pueda motivar al alumno en tomar en cuenta varios detalles para la siguiente entrega, abre la posibilidad de que su mente empiece a generar varios pensamientos que lo terminen perjudicando durante el proceso de su trabajo.
Experiencia con la exigencia mental
Desde mi experiencia, a partir de mediados del primer año empecé a tomar en serio todos los detalles que encontraba en los trabajos. La necesidad de diseñar algo diferente, pero al mismo tiempo funcional y que sea visualmente perfecto me dejaba tenso debido a la exigencia extrema. Me imponía estándares que llegaban a ser inalcanzables, provocando un agotamiento mental y que siempre me dejaba con un sabor de: “lo pude hacer mejor” o “pude hacer más”.
Sin dejar de lado ese miedo al fracaso cuando se trataban de proyectos de producción como impresiones o diseños que tenían un formato grande de impresión que implicaba un costo enorme, que el coloreado no saliera, la calidad sea decente rozando a mala, una tipografía no compatible con el documento que terminara en una pérdida. Aunque el estrés se hacía presente, al instante se iba cuando notaba cómo el trabajo salió sin problemas y al final cumple su propósito hace que todo ese peso mental se deshiciera por completo, aunque sí me dejaba muy debilitado y hasta a veces triste por el hecho de que mi mente me juega en contra durante el proceso a pesar de que todo terminó bien.
Entonces, ¿cómo puedo eliminar esa parte negativa de mi mente?
Acepta los errores
A lo largo del proceso de un proyecto puede que recibas comentarios de consejos o correcciones que pueden favorecer tu trabajo.
Hay que saber reconocer que nadie es perfecto y siempre habrán errores, por ende no tiene chiste enfrascarse en ellos, y las críticas, siempre habrán, pero son solo eso, comentarios que no aportan nada y tampoco termina de definir tu valor como profesional.
Sin dejar de lado el hecho de que estos son los detonantes para poder confiar en nosotros mismos, de ese modo es una prueba de fuego en el que debemos saber manejar nuestras emociones al momento de que nos remarquen los errores para no perjudicarnos.
Saborea tus éxitos
Tus logros no tienen que ser minimizados, valora cada paso hacia adelante, no importa que tan pequeño fue. Al final esos mismos pasos te ayudaron a conseguir ese resultado.
Reconocer nuestro esfuerzo y méritos no sólo nos ayuda a sanar la baja autoestima, sino que también aumenta la confianza en nosotros mismos y nos motiva a poder seguir adelante como un gran aprendizaje.
Aceptar los cumplidos y agradecer a aquellos que reconocen tus habilidades son como anillo al dedo que también ayuda a reconocer nuestra confianza y al mismo tiempo empezar a superarnos en cada proyecto en el que haya que trabajar sin ninguna dificultad.
NO TE COMPARES
Ojo, al inicio ya mencioné que este es un factor detonante. Por ende, es preferible que consideres esas comparaciones como una guía para poder sumar en tu trabajo de forma beneficiosa, no caer en ese espiral de no sentirte listo, porque recién vas comenzando y es obvio que aún no hemos conocido todo a gran profundidad, y así, los diseñadores profesionales también empezaron de esa manera, y tomaron mucho tiempo en llegar hasta donde son hoy en día gracias a que se enfocaron en mejorar sus habilidades y progresar a su propio ritmo y en su propio camino.
De este modo las comparaciones no van a ser una espina mental porque son solo una distracción sin que nos empieze a molestar a lo largo del tiempo.
Como conclusión...
El síndrome del impostor no es más que una pequeña molestia el cual si no encontramos la manera de controlarlo, será después un obstáculo psicológico que se encargará de perjudicarnos durante un largo lapso de tiempo. Es importante reconocer este síndrome para marcar que vamos empezando en este campo, y no hay que dejarse llevar por lo negativo que pueda decir nuestra mente, ignorar los malos comentarios y continuar por nuestro propio camino.
Referencias
- ¿Por qué nos frustramos con nosotros mismos? -
Deividart. (2024, October 21). El síndrome del impostor en diseño gráfico. Deividart. https://www.deividart.com/blog/el-sindrome-del-impostor-en-diseno-grafico/
De Universidades Anáhuac, R. (2026, April 30). Síndrome del impostor: Qué es y por qué se da. https://www.anahuac.mx/blog/sindrome-del-impostor-que-es-y-por-que-se-da
- Los más comunes -
Llasera, J. P. (2024, November 9). El síndrome del impostor y el diseño gráfico. Hey Jaime. https://heyjaime.com/blog/sindrome-del-impostor-y-diseno-grafico/
- Entonces, ¿cómo puedo eliminar esa parte negativa de mi mente? -
Martins, J. (2026, April 9). Síndrome del impostor: causas, síntomas y cómo superarlo. Asana. https://asana.com/es/resources/impostor-syndrome